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suspensión temporal (2)

la suspensión del rumbero de Vallekas

Suspendemos temporalmente la publicación de este blog  y nos dejamos muchas historias de esta calle.

Como la del hombre que aparece en la fotografía. Se trata del rumbero de Vallecas, un personaje con salero, carisma y presencia que ha mostrado su arte por algunos bares de la avenida.

De momento, cerramos este pequeño espejo de nuestra avenida pero podemos seguir disfrutando de las historias ya escritas en esta dirección:

https://monteigueldo.wordpress.com//

 

 

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the walking dead area

Si paseas por la avenida del Monte Igueldo, tras pasar el bulevar y entrar en la parte estrecha de la calle -adiós, mercado de Puente de Vallecas-, uno observa establecimientos, tiendas y algún solar pendiente de construcción.

En la mayoría de los casos, los solares que jalonan la calle están tapados con tupidos cercos o con vallas de aluminio que impiden el paso. Se supone que es territorio para construir en un futuro y que hay que mantenerlo limpio y cuidado.

Pero no siempre es así. Como se puede ver en la fotografía superior,  el solar de la imagen está completamente abandonado. La toma gráfica,  realizada desde la calle Santa Julia, muestra que han tirado la valla y personas sin escrúpulos han depositado basura con alegría y alborozo. Un asco y una muestra más de la habitual falta de civismo.  Del lado de Monte Igueldo, parece que el terreno está cuidado y tapado, ya que permanece la valla verde. Pero, desde la esquina del aparcamiento de Mercadona, se ve todo el pastel.

Algunos vecinos espabilados llaman a la zona “The walking dead”, como la serie estrenada, en su segunda temporada, por la Sexta. Y tiene algo de razón: al margen de la pésima imagen de barrio, alguna vez que otra, ha aparecido algún yonqui entre las basuras con pinta de viaje estelar.

Reflexión: Ahora que van a  cerrar la sala de consumo supervisado de drogas, la narcosala, de Villa de Vallecas en las Barranquillas,  los caminantes pueden encontrar refugio en este lugar, más céntrico, sucio y sin asistencia. Un paso más hacia la excelencia zombie. Y en inglés queda muy molón y de actualidad: the walking dead area.

días de tormenta

En los últimos días, la tranquilidad de la avenida del Monte Igueldo se ha visto rota por las sorprendentes tormentas de fin de primavera. De pronto, el cielo se nubla, aumenta el calor, caen las primeras gotas y ¡¡¡cataclash!!! una inmensa lluvia trastoca el paseo de los viandantes, las compras de los jubilados y la salida de los niños de los colegios. Llueve. Aleluya.

En la fotografía -de ayer por la mañana- se observa como los vecinos se refugian bajo los toldos mientras los coches salpican las aceras. Para algunos medios , esta situación meteorológica no es noticia; eso sí,  aconsejan salir de casa con paraguas y chubasquero, al menos, hasta el próximo sábado.

Coinciden estos nubarrones con otras muchas tormentas personales, con otras duchas de agua fría. Uno se empapa, duda, se moja, se seca, se cubre con la gabardina -palabra ya antigua-, discute, habla y se cala de palabras. Después piensas: “en algún momento, tendrá que salir el sol”. Será.

 

 

reinicio

Hay fechas claves. Los calendarios facilitan su explosión y son marca-páginas de un nuevo capítulo.Así, a veces, lo pienso.

Hay mapas secretos. Y el cofre que los guarda se abre en un momento preciso. En el despiste del azar. Así, a veces, lo leo.

Hay, también, nuevas carreteras donde no llegaron GPS. Las estrellas siguen en si sitio y mantienes el rumbo. Así, a veces, navego.

A veces uno se pone muy serio y busca respuestas en las partidas de nacimiento, en los actos judiciales o en las deudas impagadas. Es, al fin y al cabo, un vicio.

Aún recuerdas cuando mamá te calculaba los años según la fecha de tu cumpleaños: “justo cuando cumpliste no sé cuantos meses dijiste papá…te pusiste a andar, tu solo, un día después de tu primer aniversario, tu primera fila de dientes…., te fuiste de casa un mes antes de cumplir los 22…”. Así, medido en fechas; lo dicho, un vicio.

Hoy sólo quiero apretar la tecla de Reinicio. Empezar de nuevo.

estreno año

Estrenar un año. Difícil y con incertidumbre. Pero nuevo. Es como un regalo. Podía buscar desvíos y semáforos, tratar de describir el inicio de los mapas o intentar atrapar con palabras un futuro incierto. E inmediato.

A veces tengo miedo. Nuestra calle cae, nuestro tiempo pasa rápido. Las respuestas se equivocan. Zapeo y nado entre anuncios. Navego en un mar lejos del Atlántico. La historia se disfraza, confunde y rompe. Agota.

Decía el primo Guillermo : Nuestro pequeño mundo está rodeado de sueños. Respiro a un año nuevo. Siembra el minúsculo territorio del calendario.

el azul del océano en los mapas

“El azul del océano en los mapas”. Este verso de Pedro Salinas me lleva dando vueltas en la cabeza desde que ayer recuperé el libro “La voz a ti debida“. Lo regalaba el periódico Público y lo agarré sin dudarlo.

El libro está lleno de metáforas brillantes, de versos encendidos, claros, con fuerza, atrevidos y  vitales, dedicados a un amor presente y pleno. Increíble, apasionado. Casi adolescente, amargo.

No sé. Todavía permanezco perturbado por  la imagen de ese azul que se esconde en los océanos;  de esos mapas mentirosos que colgaban con chinchetas en las paredes de los colegios públicos. Del mar lejano de Monte Igueldo.

 

la vida en la frontera, no espera

La vida en la frontera, no espera. Es todo lo que debes saber.

Los que vivimos al otro lado del río, al otro lado del sol, recordamos canciones. Y felicidades. En la frontera. Es todo lo que debes saber, si no sabes…