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nuevo faro en la jungla

 

más luz en faro callejero

Recientemente, las noches de la avenida del Monte Igueldo están más iluminadas. En el salón infantil destartalado de la mitad de la calle se han instalado dos potentes farolas para “aclarar” esa parte de la vía.

En esta parte de la calle, que se encuentra en la zona del supermercado Día y de una sucursal de Bankia,  junto al parque de los niños, hay un muro caído que permite acceder a un solar abandonado.

Ese agujero en la calle nos permite acceder a una especie de jungla con árboles, arbustos, hierbas y latas de cerveza.

El faro no ilumina de día

El estado de abandono  es evidente y traspasar a esa zona es, cuanto menos, peligroso. Desde este blog, se desconoce al propietario y damos fe de que el solar lleva sin uso durante más de diez años.

Entendemos que estos nuevos faros que lucen en las noches oscuras de nuestra avenida tienen como objeto protegernos del misterioso bosque.

Y pensando que pueda tratarse de un lugar encantado -como casi todos los bosques de los cuentos- , nos animamos a pedir a los políticos en campaña que encuentren una solución para esa zona. Además, de un par de faros nocturnos nos haría falta un plan integral de saneamiento.

jungla

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pelea de gatos callejeros

Dos gatos se retan en la calle Monte Igueldo a las 11 de la noche

En la avenida de Monte Igueldo de Madrid, te puedes encontrar a dos gatos callejeros en medio de la calle. Uno blanco y otro negro se encaran y se citan para marcar su territorio.

Ajenos a los humanos que se acercan de regreso a casa por la noche, los dos gatos se retan con la mirada fija, la cara levantada y espíritu de combate.

la huella de la luna llena

Esta semana toca luna llena. El miércoles estará completa y bien visible. Pero no todo el rato. Está previsto su eclipse en las primeras horas de la noche.

El plenilunio y su sombreado mágico son una buena noticia para los amantes de la noche y los románticos. Sin embargo, cuando pienso en la luna siempre recuerdo la famosa huella del astronauta Armstrong cuando pisó el satélite terrestre. Fue el 21 de julio de 1969, a las 3 horas, 56 minutos y 20 segundos GNT.  Fue la primera pisada de un humano más allá de la Tierra.

Es más, todos los habitantes del planeta recordamos la famosa frase que se convirtió en eslogan de la aventura espacial: “es un pequeño paso para un hombre pero un gran salto para la humanidad”.

Aquí, en la imagen de la izquierda, aparece la famosa fotografía de la pisada del primer hombre que alunizó en nuestro satélite.

No recordamos el pie que calzaba Neil pero si encontramos un paralelismo entre la imagen superior, captada en la avenida de Monte Igueldo, y la huella de 1969.

No somos artistas y tampoco tratamos de interpretar la realidad. Solo recogemos datos, muestras o señales coincidentes. Nos interesa la información científica. Y este es el caso.

(Este lunático post está dedicado a los insomnes, los noctámbulos y los que dan vueltas en la cama por la noche sin poder dormir)

luna de domingo

Anochecía el pasado domingo sobre el barrio. La gente se recogía y algunos veían el partido del plus. El día había sido largo y acababa el fin de semana. Para algunos, el lunes tenía apellido de rutina; para otros, era un festivo de semana santa. La luna sorda y fría iluminaba ajena a nuestras miserias.

Llena y sin complejos, la luna se asomaba por el este de la ciudad. Desde la esquina de Monte Igueldo con la calle Puerto de Almansa, nuestro satélite favorito saludaba a los viandantes. Era luna de domingo.

agua y nocturnidad

Entre las dos y las tres de la mañana, unos operarios del ayuntamiento de Madrid baldean la avenida de Monte Igueldo. No sé si todos los días, los pares o impares, con lluvia o sin lluvia o festivos y fiestas de guardar. No sé…

Si tengo claro, en cambio, el placer que sopone caminar por tu calle y escuchar el golpe del agua contra el suelo. También el olfato celebra el aire fresco que corre. Y la vista que resuelve los brillos de las aceras mojadas.

Hasta la palabra “baldear” tiene una connotación sensorial. Sí, esa imagen que nos remite a los barreños de agua y otros juegos infantiles.

Además, no podemos olvidar el famoso “Riégueme” de Carmen Maura en la película “La Ley del Deseo” de Pedro Almodóvar. En esa escena -recuperada ahora por el colectivo audivisual Los Hijos-, la actriz invita al barrendero a empaparle con el agua de la manguera. Inolvidable y envidiable para hacerlo en verano en plan “la manga riega y aquí no llega”.

Ahora, mejor no intentarlo. De momento y en invierno, nos quedamos con el ruido nocturno del golpe de agua y con la luz de las farolas reflejadas en los charcos. Hasta que llegue el verano.

la banda en la calle

Band on the Run” es el quinto álbum de Paul McCartney después de los Beatles y es la canción que da título al disco.

La industria discográfica reedita ahora este trabajo -publicado en 1973– en formato para coleccionistas. Así podemos rememorar unas canciones únicas, queridas, tatareadas y brillantes.

Algunos se preguntarán el  porqué de incluir el vídeo clip en este blog. Es cierto que colgamos piezas musicales relacionadas con nombres de calles y, en este caso, no se confirman los parámetros. Es, en parte, cierto.

También es real que hoy nos sentimos fatal y que nos apetece escuchar melodías amables. Algo que nos anime y nos permita estar despiertos. Vivos.

Siempre entendí que la traducción de “Band on the Run” era, algo así, como la banda en la carretera. La avenida de Monte Igueldo es también vía, carretera. Y soy una banda en la carretera. Hoy un poco atropellado pero siempre en el camino. De paso.

aterrizaje y naufragio

Cuesta arrancar el curso después de las vacaciones. Todavía no he encontrado la calle por donde transitar. Anclar el barco.

Aguardan las ideas, hay frases en libretas escondidas, objetivos, proyectos.  No quiero dejarme llevar y trato de interpretar los mapas. Evitar el naufragio.

Piensas: voy a explicar lo vivido. Lo que he cambiado. Y apretar el tiempo.

Pronto empezamos de nuevo. Navegar y volar, de nuevo.