Archivo | espacio público RSS for this section

obras que ocupan parques y cortan calles

más obras en la calle

En el cutre parque de la avenida de Monte Igueldo ha aparecido una serie de casetas de obra que ocupan parte de la calle.

Esta invasión del espacio público tiene su continuidad en el cruce de este parquecillo con la calle Teresa Maroto. Aquí, directamente, aparece una gran señal de prohibido el paso. Advierte de que la calle está cortada por obras.

Al mitad de la misma, hay una especie de verja que corta la pequeña rúa que conecta con la calle Puerto Alto.

calle cortada, parque ocupado

A primera vista, se trata de una obra en un inmueble en la calle Teresa Maroto y los operarios han establecido el cuartel general en el tramo de parque de infantil de Monte Igueldo.

No hay duda de que cualquier rehabilitación, reforma o nueva construcción reactiva el tejido social del barrio y anima la vida de los vecinos. Sin embargo, la falta de información no es un buen mensaje en estos tiempos de cólera. Y, evidentemente, a vista de pájaro, no sabemos más.

De primeras, surgen las preguntas. ¿Nos encontramos de nuevo ante la ocupación del espacio público por actividades privadas? ¿Por qué no se informa a los vecinos? ¿Debería la Junta de Distrito dar una comunicado público de lo que pasa o, simplemente, se dedica a cobrar las tasas?

Como siempre faltan las respuestas. Una vez más.

nuevo faro en la jungla

 

más luz en faro callejero

Recientemente, las noches de la avenida del Monte Igueldo están más iluminadas. En el salón infantil destartalado de la mitad de la calle se han instalado dos potentes farolas para “aclarar” esa parte de la vía.

En esta parte de la calle, que se encuentra en la zona del supermercado Día y de una sucursal de Bankia,  junto al parque de los niños, hay un muro caído que permite acceder a un solar abandonado.

Ese agujero en la calle nos permite acceder a una especie de jungla con árboles, arbustos, hierbas y latas de cerveza.

El faro no ilumina de día

El estado de abandono  es evidente y traspasar a esa zona es, cuanto menos, peligroso. Desde este blog, se desconoce al propietario y damos fe de que el solar lleva sin uso durante más de diez años.

Entendemos que estos nuevos faros que lucen en las noches oscuras de nuestra avenida tienen como objeto protegernos del misterioso bosque.

Y pensando que pueda tratarse de un lugar encantado -como casi todos los bosques de los cuentos- , nos animamos a pedir a los políticos en campaña que encuentren una solución para esa zona. Además, de un par de faros nocturnos nos haría falta un plan integral de saneamiento.

jungla

autobuses nocturnos por Monte Igueldo

Autobús nº24 pasando de noche por Monte Igueldo

¡Sorpresa! Aquí hemos captado una prueba del plan del Consorcio de Transportes de Madrid para que los autobuses de la EMT recorran toda la avenida de Monte Igueldo hasta la avenida de San Diego. Se estudian las distintas paradas que establecerán las líneas a su paso por el largo de la calle.

¿Se lo creen? Pues no. Estas fotografías fueron tomadas, recientemente, una tarde, casi de noche, cuando la calle Martínez de la Riva  – la vía natural de los autobuses que llegan al inicio de Monte Igueldo -estaba cerrada por unas obras.

Mucho autobús para tan poca calle

El estupor inicial de los vecinos pasa, después de ver a los autobuses por la parte estrecha de la calle, a la reflexión: ¿Qué pasaría si los buses llegaran hasa el final de la avenida de Monte Igueldo? ¿Sería un buen servicio de transporte? ¿Facilitaría la movilidad?

Al inicio de la avenida llegan si hay un buen número de autobuses que, previamente, han torcido por la avenida de la Albufera con el objeto de llegar a distintos puntos del barrio del Puente de Vallecas. Como todos saben, Monte Igueldo cuenta con dos carriles para vehículos cuando empieza la calle.

Sin embargo, doscientos metros más adelante -cuando se cruza con el bulevar- la avenida se estrecha. La entrada de turismos se reduce. Y los buses tuercen por Martínez de la Riva.

La calle es muy estrecha para tanto autobús

Como se comprueba en esta fotografía, la presencia de autobuses -de los normales- por la avenida es muy invasiva tras pasar Martínez de la Riva. Una calle tan estrecha no merece tanto tráfico. De hecho, todavía queda pendiente la zona peatonal, el carril bici y el límite de velocidad a 20 kilómetros por hora.

Por lo tanto, seguimos manteniendo que no es una buena idea que los autobuses grandes de la EMT lleguen hasta el final de nuestra avenida. Estamos en campaña electoral municipal y cualquier partido se le pueden ocurrir ideas de este tipo. Pues no, primero miren las fotos y comprueben que los buses, en este caso, mejor por calles más anchas.

cambio temporal de parada de autobús, otra vez

La parada de los autobuses de Monte Igueldo ha desaparecido

Hasta hace unos días aquí había una parada de autobús. Es más: era la parada de los autobuses de la E.M.T. madrileña  en la avenida de Monte Igueldo.

Situada en la entrada de la calle, muchos vecinos salían del metro de Puente de Vallecas y, corriendo, solían alcanzar a los autobuses que giraban desde la avenida de la Albufera hasta nuestra calle para ir al Pozo, la avenida de Entrevias u otros destinos de la Vallekas profunda.

Ahora, esta plataforma de transportes ha desaparecido, abducida por esa manía de hacer obras innecesarias a cuenta del contribuyente. La parada ha sido trasladada unos metros más allá, casi en la esquina con el bulevar.

Aparada provisional mientras duran las obras

Aquí, como se ve en la fotografía, los vecinos se agolpan, buscan hueco, esperan,  pasan el rato y se suben a los autobuses. Está veinte metros más allá, sin techo, ni nada parar protegerse. Todo sea por el progreso y las nuevas marquesinas….Otra forma idiota de tomarnos el pelo. ¿Lo dudan? A continuación algunas razones del despilfarro:

1.Obras que se repiten: Hace seis meses hubo otro cambio de parada de autobuses motivado por las obras de asfaltado de la avenida. Como ya señalamos en MonteIgueldo Blog, los vecinos soportaron temperaturas de 40 grados mientras esperaban el autobús en el sitio exacto que está ahora, esta nueva ubicación temporal.

2.Marquesinas en buen estado: A pesar de lo malotes que somos en el barrio, la marquesina que van a cambiar estaba de buen uso. Nadie se había meado encima, nadie había roto los cristales, no había mensajes de Podemos ni otros grupos antisistema. El ayuntamiento de Madrid se defiende alegando que el contrato que tenían con la empresa tenían que renovarlo y que la operación no ha costado un duro. ¿Alguién se lo cree?

3.Retraso en Vallekas: Por si fuera poco, estaba previsto que la empresa adjudicataria de la obra tenía que tener terminado el 12 de octubre la renovación de las 4.000 marquesinas de la E.M.T. que hay en Madrid. Pues muy bien, el distrito de Puente de Vallecas, el único de Madrid donde nunca ha ganado el Partido Popular, es uno de los últimos sitios donde se está haciendo la renovación. Sabemos que no es nada personal pero…

La parada fantasma de Monte Igueldo

 

 

carteles a pie de calle

cartel móvil de la empresa de limpieza EC Clean

En la avenida vallecana de Monte Igueldo han surgido, en las últimas semanas, carteles móviles sobre la acera que anuncian distintos servicios.

Llaman la atención, nos hacen torcer el paso, dan color a la vía.

anuncio móvil con el menú del día de un restaurante

Un ejemplo clásico es el cartelito del restaurante. El menú del día sale a la calle y en él se muestran los distintos platos que animan los jugos gástricos del viandante.

Los restaurantes de origen latinoamericano de nuestra calle son muy dados a este tipo de carteles móviles. Cada día cambian de el menú y lo dan a conocer de esta forma tan característica y llamativa.

Las sucursales de envío de dinero también se apuntan al cartel móvil

Después hay establecimientos que ofrecen otro tipo de facilidades para una clientela determinada. En su larga jornada laboral -del 9 a 21 o más- sacan el cartelito para promocionar su local. Después lo recogen. En gran parte son locutorios donde se puede enviar dinero a otros puntos del planeta.

Junto a este tipo de ofertas, otros negocios pasan de cartel móvil y, directamente, ocupan la calle.

ocupando espacio público con frutas

Es el caso de algunas de las fruterías que se extienden a lo largo de la avenida. El género sale al encuentro del paseante. ¿Qué quiere? ¿una manzana? ¿Una mandarina? ¿Cinco kilos de patatas? Están a pie de calle, solo tiene que tomarlas, pagar su precio -obvio- y llevarlas a su casa.

No importa que ocupen el espacio público en favor de sus propios intereses. Da igual si uno se tropieza con un cartel o se caiga encima de los tomates. Es el momento de publicitar servicios, menús o plátanos.

Así es nuestra calle. Buscando su hueco, saliendo del hoyo, publicitando su estilo. Y ocupando su espacio.