Archive | agosto 2010

las chicas ya no quieren ser princesas

Madrid es una ciudad difícil donde las chicas no quieren ser princesas. Así lo decía una canción de los ochenta que promocionó Joaquín Sabina y popularizó Antonio Flores.

En una de las estrofas de  “Pongamos que hablo de Madrid“, saltaba el verso. De esta forma, se reconocía la lucha de la mujer por ser persona, no un objeto, no un florero consorte.

Tampoco princesa a la manera de un anuncio de contactos o con traje de vuelo en plan Disney.

Por ello, la aparición, en una tienda de complementos de la Avenida de Monte Igueldo, de una colección de coronas para princesas a 7,50 euros, no nos confunde. Las chicas no quieren ser princesas -aunque muchas de ellas merecerían varios tronos-, son Reinas.

Al loro, es una buena oportunidad, todavía siguen en oferta en pleno mes de agosto. Felices vacaciones.

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de avenida a gran vía

De una avenida -Monte Igueldo- a una arteria vital de la ciudad. Este año se celebra el centenario de la mejor calle de Madrid: La Gran Vía.

Casi, podemos decir que la paseamos más que la calle donde vivimos; aunque, con este razonamiento chulesco, se nos podría acusar de fantasmas -que también lo somos-.

Quizá, nos gustan más sus calles adyacentes, el golferío o, tal vez, la historia de una calle que, como la nuestra, guarda sombras, aventuras y recuerdos de familia. No podemos olvidar que en la Gran Vía hemos trabajado, llegado, besado, reído y, sobre todo, vivido. Como en Monte Igueldo.

Por ello, queremos realizar este homenaje tardío y veraniego a esta avenida que une la plaza de Cibeles con plaza de España y que -siempre- nos coloca en lo que somos; es decir, pequeños, casi cosmopolitas pero sin alardes y, por supuesto, ciudadanos.

Este post homenaje nos sirve de paso para recordar que, hasta el día 3 de octubre, en Telefónica, se expone una serie de propuestas de nueve estudios de arquitectos jóvenes y heterodoxos, según El País -se supone que también pijos-, donde se reinterpreta la calle de nuestros sueños y donde se plantean alternativas radicales con imaginación, sentido del humor y ganas de provocar. Nosotros mismos en estado puro. Y en plan chulesco.

zanahorias contra abandono solar

No es un foto de la melancolía veraniega, es un reflejo de la especulación inmobiliaria.  Se trata de uno de los solares abandonados de la avenida de Monte Igueldo. Para estos trozos de tierra, la burbuja especulativa se desinfló sin poder imponer más ladrillo. Ahora quedan como espacios vacíos donde crecen malas hierbas y se depositan latas y basuras.

Por eso,  envidiamos iniciativas de otros barrios, como “El solar de Olivar 48“, un colectivo de Lavapiés que trata de recuperar solares para los ciudadanos. O las propuestas que en todo el mundo se están organizando para crear huertos urbanos para las comunidades de vecinos.

El movimiento asociativo también trata de abrir la ciudad al campo y se están dando tímidos pasos desde la FRAVM para involucrar al ayuntamiento de Madrid. Igualmente, el mercado ya está ofreciendo oportunidades en las azoteas y consejos para el desarrollo de las hortalizas.

Queda un rato para el nuevo curso pero hay que ir sembrando para plantar acelgas en la mitad del asfalto. Y después comerlas.