oía el mar de la m-30

Oigo el mar y es la m-30 en una noche de viento. Es el tráfico a lo lejos, desde la avenida.

Oigo el mar y el fantasma de Joseph Conrad me recuerda el poder, el carácter del enemigo, ” los surcos del viento  sobre los rostros de las olas”.

Resulta difícil concretar esta angustia, este desánimo. No hay  una respuesta racional porque el mar que navegas es primitivo, puro instinto, un juego para hombres.

Cabalgas sobre la sombra de una tempestad futura, inminente. Sabes que está ahí, escondida, en la espuma blanca, agazapada en un ligero cambio de brisa, Vigilándote y leyendo tu carta marina.

Oigo el susurro, el permanente silencio de las mareas. Y despiertas. Son los coches nocturnos y su contaminación acústica y descarada. Es la M-30, la frontera de unos sueños rotos, el espejismo acuático, la ausencia de un mar deseado.

Anuncios

Etiquetas: , , , ,

One response to “oía el mar de la m-30”

  1. damanoir says :

    Puede que sea porque Vallecas es puerto de mar…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: