Todas las noches, de lunes a viernes, en el inicio de la avenida de Monte Igueldo, se forma un curioso mercadillo callejero. No se trata del clásico top-manta con Dvds y CDs que a media mañana -sobre todo el sábado- se extiende en las zonas más concurridas de la calle. No. Es un mercado de cosas viejas, usadas.
Ya, en las navidades pasadas, comentamos el caso de Julia y su ropa de segunda mano expuesta junto a la marquesina de la parada del autobús. Pero ahora, la oferta de vendedores se ha multiplicado. Zapatos, cintas de VHS, cargadores de móviles, candelabros, libros de texto, etc…todo puede tener un comprador nocturno.
Siendo justos hay que comentar que la historia empezó con un señor con pinta de hippie que, con una bicicleta cargada hasta los topes, llegaba por la noche con material de todo tipo a la esquina de nuestra calle con la avenida de la Albufera. Allí presentaba todo su género ¿? y buscaba compradores. Él fue el primero y permanece todavía en el mismo sitio.
Si bien, ya sabemos que no se trata del primer rastro nocturno de Madrid, también es cierto está en nuestra calle. Y eso no es poco. De momento, nos ahorramos las fotos testimonio para evitar que Hacienda se pase por la avenida y empiece a cobrar las licencias comerciales.